El eje Ebro-Secans-Pirineus es un destino de primer nivel para los amantes de las aves con un gran número de áreas de interés ornitológico. Hemos seleccionado veinticinco espacios destacados donde podréis observar y fotografiar las especies más emblemáticas, si bien este territorio incluye otras zonas de interés.
© Delta Birding Festival
En el eje Ebro-Secanos-Pirineos encontraréis un gran número de agencias de viaje, empresas, entidades y guías profesionales que conocen a fondo el territorio y las especies de aves que en él se pueden observar y fotografiar.
Os aconsejamos que aprovechéis los servicios que os ofrecen para disfrutar de unas experiencias de observación de aves memorables.
Esta entidad promueve acciones de conservación, investigación, sensibilización y turismo responsable. Ofrece varios acechos fotográficos especializados en rapaces (en Torrebesses), en collalba negra (en Batea, Terres de l’Ebre), en gavilán (también en Batea) o en aves acuáticas (en Flix), así como safaris por el delta del Ebro y los secanos de Lleida.
Este carrizo de rapaces ubicado en Tartareu cuenta con dos observatorios (acechos) equipados e integrados en el entorno, desde los que se pueden observar de cerca y fotografiar las principales especies de carroñeras. El carrizo tiene la finalidad de proteger, fomentar y aprovechar la fauna salvaje, así como de preservar sus ecosistemas.
Este centro de naturaleza, situado en medio de las montañas, ofrece estancias y actividades dirigidas a todo tipo de público para acercar a los visitantes a la naturaleza. Una de las actividades es la visita a un carrizo y permite disfrutar de la observación de buitres, entre los cuales el quebrantahuesos. P ara los más […]
Esta fundación recupera animales salvajes maltratados o heridos y, si es posible, los devuelve a la vida silvestre. Cuando no es posible, les da refugio en sus instalaciones. En este zoo se puede disfrutar de actividades educativas: visitas guiadas, exhibiciones de vuelo de aves rapaces, experiencias con búhos o fotografía de aves en cautividad.
La montaña de Alinyà es la finca privada más grande de Cataluña. Pertenece a la Fundación Catalunya La Pedrera y ofrece actividades gestionadas por la empresa Aubèrria. Destacan “Comiendo con buitres”, para ver cómo se alimentan estos carroñeros, y “Guarda por un día”, para tenerlos más cerca. También disponen de un acecho fotográfico.
En un pueblo abandonado que ahora se ha recuperado para el ecoturismo, esta iniciativa ofrece varios acechos fotográficos, cursos y talleres de fotografía, y una casa de turismo rural (Casa Felip). Los acechos están vinculados a un carrizo y permiten obtener imágenes espectaculares del quebrantahuesos, el águila real y otras aves carroñeras.